ATAQUE TRUMP/MILLER A LA INMIGRACIÓN LEGAL SE CRISTALIZA
En otro intento más de reducir la aprobación de solicitudes de residencia o green card para disminuir la inmigración legal, la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS) del gobierno de Donald Trump anunció que ciertos peticionarios de residencia permanente dentro de Estados Unidos deberán retornar a sus países y hacerlo a través de consulados estadounidenses en el extranjero.
Estamos hablando de cientos de miles de personas incluidos cónyuges, hijos y padres de ciudadanos estadounidenses y residentes permanentes. También de profesionales especializados que ya realizan trabajos e investigaciones en Estados Unidos, aunque el gobierno ha aclarado que podrían estar exentos.
Supone la separación de familias, sin contar con que el cambio exacerbará el rezago en el procesamiento de las solicitudes que llegó a ser de meses, pero ahora se calcula que pueden ser años de espera.
Por ejemplo, las tarjetas de residencia a través de un empleador, pueden tomar un promedio de 3.4 años. Y en el caso de ajuste por reunificación familiar, las esperas van de 10 meses hasta 15 años. Todo depende de la categoría de visa y del país de origen.
En el caso de las tarjetas de residencia permanente, el rezago es de 1.2 millones.
Quiénes deberán salir del país se determinará caso por caso, explicó la agencia, pero permanecer en EEUU será más la excepción que la regla.
Y tiene implicaciones serias para quienes permanecieron más allá del tiempo autorizado por sus visas o ingresaron sin documentos porque salir del país activa las prohibiciones de tres y diez años de retornar a Estados Unidos que contempla la ley de inmigración. Si permanecen en Estados Unidos pueden activar la expulsión por presencia ilegal, explicó el abogado de inmigración David Leopold, pasado presidente de la Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA).
Según el Migration Policy Institute (MPI), “en el año fiscal 2024, cerca de 1.4 millones de inmigrantes se convirtieron en residentes permanentes legales (LPR, también conocidos como titulares de la tarjeta verde).
De las 1.4 millones adjudicadas en el año fiscal 2024, el 58% (783,800) de los nuevos LPR recibieron la tarjeta verde dentro de Estados Unidos, según el MPI. “La mayoría de estos nuevos residentes permanentes eran cónyuges, hijos y padres de ciudadanos estadounidenses y titulares de tarjetas de residencia (53%), seguidos por personas que ajustaron su estatus de refugiado o asilado (28%) u obtuvieron una tarjeta de residencia a través del empleo (15%)”, dice el reporte del MPI.
Desde un principio la guerra de Trump no ha sido únicamente contra los indocumentados sino contra la inmigración legal, sobre todo de inmigrantes de color.
Y es que la guerra contra los indocumentados ha sido la excusa del gobierno de Trump para socavar la inmigración legal que el presidente, su asesor, Stephen Miller, y su fiel base ven como una amenaza a su supervivencia.l